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Carlos Heller: “Volver a un Banco Central con un solo objetivo es un retroceso”

El presidente del Banco Credicoop analiza el proyecto de reforma de la Carta Orgánica y advierte sobre las consecuencias de reducir la misión del BCRA a “preservar el valor de la moneda”.

El gobierno acaba de presentar un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Si se aprueba, el BCRA tendría una única misión: “preservar el valor de la moneda”. Para Carlos Heller, titular del Banco Credicoop, esta propuesta no es nueva. De hecho, la conoce muy bien.

“En 1992, cuando el gobierno de Menem impulsó una reforma similar, el mensaje de elevación decía que defender el valor de la moneda era tan importante que ponía en un segundo plano los temas de equidad distributiva”, recordó Heller. “Se le sacó al Central toda facultad para actuar en política monetaria, de incidir en política crediticia, de financiar al sistema financiero, y de auxiliar financieramente al tesoro” .

Para Heller, lo que hoy se propone es aún más extremo. “La reforma de 2012, que impulsó el kirchnerismo, terminó con esa etapa y le devolvió al Banco Central un rol múltiple: estabilidad monetaria, estabilidad financiera, empleo, y desarrollo económico con equidad social”, explicó . “Eso significó terminar con la idea de un Banco Central bobo, que tenía la única finalidad de proteger el valor de la moneda, y devolverle facultades que había tenido en épocas donde la Argentina tenía un desarrollo pujante de su industria” .

El costo de enfriar la economía

El proyecto actual, según Heller, apunta a desarmar todo eso. “El foco está puesto en deshacer lo realizado por los gobiernos kirchneristas y volver a una Carta Orgánica parecida a la de los 90, pero con un tinte más extremo”, sostuvo.

La preocupación central es el impacto en la economía real. “Para mantener la inflación muy baja, muchos países suben las tasas de interés, lo que termina ralentizando o frenando la economía”, advirtió. “Con esta modificación, el dinero y el crédito tenderán a ser más escasos, los préstamos más caros y la actividad y el empleo se resentirán aún en mayor magnitud” .

Heller también cuestionó el argumento de la “independencia” del BCRA. “Esta supuesta independencia no es deseable. La autoridad monetaria debe seguir los lineamientos del gobierno elegido por la voluntad popular en las urnas”, afirmó. “Corresponde establecer autonomía técnica para la operatoria más eficiente, pero siempre de forma coordinada con el Poder Ejecutivo” .

Un blindaje para perpetuarse

Otro punto que preocupa a Heller es el blindaje institucional que propone el proyecto: para remover al presidente y a los directores del BCRA se necesitarán dos tercios en ambas Cámaras del Congreso. “Se garantizaría la continuidad de la actual conducción más allá del próximo gobierno, intentando asegurar la permanencia de los lineamientos de la gestión actual”, señaló.

A su vez, la prohibición de que el BCRA otorgue adelantos transitorios al Tesoro, provincias o municipios, incluso en emergencias, deja al Estado sin herramientas clave. “Se pierde una de las principales maneras de inyectar dinero en la economía en momentos de gran necesidad, ante problemas climáticos o sanitarios, y se pasaría a depender de la entrada de dólares al balance del Banco Central”, explicó.

Heller también vinculó esta reforma con otras medidas que profundizan el ajuste. En su columna en Ámbito Financiero, planteó que el congelamiento de la emisión y el superávit fiscal “tenderán a profundizar aún más la reducción en el consumo y la consiguiente recesión productiva” .

Una advertencia sobre el futuro

Para Heller, frenar este proyecto es clave. “No solo para no empeorar aún más las condiciones actuales de la economía nacional, sino de cara a no condicionar el futuro del país”, insistió. “La Argentina necesita herramientas para reconducir el proceso hacia un desarrollo con equidad y soberanía, no un corsé que la asfixie”.

“La estabilidad del valor de la moneda no emana de una ley, sino de la salud y el vigor de los cuales goce su economía, la producción y el empleo”, cerró . “Volver a un Banco Central con un solo objetivo, en un contexto de recesión y caída del consumo, es un retroceso que ya hemos visto y que no terminó bien”.